#ZapataVive, La Joda sigue…

Mi primer “encuentro” con el arte de Pedro León Zapata fue a los 12 años (o menos) cuando descubrí en alguna de esas limpiezas profundas de la biblioteca de la casa unos pocos números que mi mamá había conservado de “El Sádico Illustrado” incluyendo “Coromotico” y un libro de una exposición de Zapata. Ella los tenía bien guardados, especialmente en el caso de El Sádico Ilustrado, porque decía que estaba descontinuado (pero yo creo que también porque hacían un uso LIBÉRRIMO del lenguaje con groserías y dibujos explícitos). Las referencias al Marqués de Sade en El Sádico Ilustrado eran algo tan procáz como artístico (y a la consabida pregunta: ¿Mamá, quién era el Marqués de Sade!? ya sacaba mi mamá el Diccionario Larousse enorme). Lo Mordáz y la Sátira política, netamente venezolana, llegaron a mí por primera vez gracias a esos descontinuados números de humor ácido, con tantos titanes escritores y caricaturistas juntos como nunca más se vió en revista alguna de humor en Venezuela.

El Sádico Ilustrado
Imagenes https://elblogdemu.wordpress.com/investigaciones/

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Sin Internet ni Wikipedia para saber mas, me pasaba horas observando aquellas páginas de lecturas y dibujos con gran curiosidad, haciéndome preguntas o solo por deleite visual. También me impresionaba entender por las fotos e información del libro de la exposición, que Zapata -un artista con formación clásica, figurativa- se hubiese dedicado a la caricatura. No entendía yo, aun niña, cómo se las ingeniaba para dibujar garabatos si en realidad pintaba estupendamente bien. También me pasó al ver obras de Picasso antes de dedicarse al Cubismo.

Aquel libro de la exposición mostraba como Zapata pintó y ensambló aviones, carros y demás instalaciones de gran tamaño. Si mi memoria no me falla esta imagen abajo estaba en esa exposición, buscando en internet, creo que tal libro podría ser en conmemoración a “Todo el Museo para Zapata” en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, 1975.

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Monóxida Lisa, 1975 190 x 220 x 42 cm Ensamblaje de materiales diversos y tela pintada con acrílico

Con el tiempo y la edad entendí que lo de Zapata era un asunto de humor, amor y compromiso social y que el artista al ser PARTE DE LA SOCIEDAD puede retratar o denunciar las penurias de sus conciudadanos. En cierto modo Zapata hacía, en cada obra o caricatura, una donación de su espacio a la voz del venezolano: del pobre, del confundido, del inocente, del optimista, del urbano y el rural, denunciaba al vivo, al corrupto, al malandro, al militar, al autoritario, al insensible y al insensato, manteniendo “La Joda” -como le dicen sus coterráneos tachirenses a la Chanza- como parte esencial de su estilo comunicacional.

El Universal Foto de Archivo - versión digital 6Feb2015
El Universal Foto de Archivo – versión digital 6Feb2015

Nunca le dejaré de agradecer a mi mamá que guardara aquellas piezas que recuerdo con emoción y que me contara qué significaban para el país cuando fueron publicadas.

Hoy reflexionando sobre la desaparición física de Zapata ocurrida ayer, recordé estas memorias de mi infancia y concluyo que me influenció como artista y venezolana mucho mas de lo que yo daba por sentado. ¡Qué legado más extraordinario! ser parte de la cultura popular de un país ya en vida y más allá de la muerte. Por eso no estoy triste por la partida de este humorista e ilustre-ilustrador tachirense…
Zapata Vive, La Joda Sigue…